¿Cómo aplicar la Bioneuroemoción?

Al cuestionar nuestros valores, nuestras creencias y nuestras verdades podemos realmente tener una vida más feliz y saludable.

El método de la Bioneuroemoción es una herramienta vanguardista creada por Enric Corbera con la finalidad y la intención de comprender el impacto que tienen las emociones en la salud.

Enric Corbera Institute es una institución creada por Enric Corbera, se centra en el estudio y la investigación continua de los últimos avances científicos, filosóficos y humanistas relacionados con la gestión emocional.

Hoy en día, Enric Corbera está considerado como una de las personalidades más reconocidas dentro del mundo de la gestión emocional y el desarrollo personal. A través de su institución, el equipo de Enric Corbera Institute trabaja desde un paradigma actual y dinámico, donde la salud se entiende como un elemento multifactorial que abarca no solamente aspectos físicos, sino también sociales como la educación y el trabajo y por supuesto emocionales.

Desde esta premisa, para conseguir una salud integral, es imprescindible un estado de bienestar social que englobe las funciones de relación con uno mismo y con el grupo. Por este motivo, Enric Corbera Institute centra su actividad en ayudar a las personas a identificar y gestionar las emociones, entendiendo que la coherencia emocional es algo que se puede aprender, desarrollar y aplicar en todas las situaciones de la vida.

La combinación de la medicina convencional y un seguimiento emocional adecuado no es algo realmente nuevo. Dentro del mundo médico poco a poco surgen estudios sobre lo que todos conocemos como medicina complementaria. Un ejemplo es el programa Spectrum del doctor Dean Ornish. En este programa los participantes y sus familias aprenden a adaptar comportamientos en el estilo de vida para disminuir el riesgo a desarrollar problemas crónicos e incluso favorecer la desaparición de otros ya existentes como la diabetes, hipertensión, enfermedades cardiacas o la obesidad.

Otra rama de la ciencia más vanguardista es la epigenética, que ha hecho tambalear las bases de la biología y de la medicina. La epigenética nos muestra que podemos mejorar mucho nuestra salud cambiando nuestro medio ambiente. Podemos vislumbrar dentro de la medicina cómo empiezan a cuestionarse las soluciones deterministas para entrar en una visión más completa sobre nuestro organismo, que nos permita tener en cuenta la interacción entre el cuerpo, la mente y la conciencia.

Por ello, Enric Corbera Institute utiliza cada teoría con la finalidad de explicar el funcionamiento de las emociones en la vida de las personas. Haciendo que el método esté en constante evolución.

La Bioneuroemoción parte de cualquier aspecto conflictivo de la persona para indagar en su inconsciente y descubrir las incoherencias que influyen en su manifestación.

Da respuestas no solo a las cuestiones físicas, sino también a las dificultades interpersonales, sociales, laborales y, en definitiva, a todas las situaciones que provocan conflictos emocionales en nuestra vida. Hoy en día, la biología y la interpretación de los síntomas corporales nos permite disponer de una fuente de conocimiento más para indagar en el inconsciente. El método actual potencia la flexibilidad y la apertura a nuevos enfoques, sin olvidar que cada caso es único y debe gestionarse como tal, sin determinismos.

Además, pretende reducir al mínimo las suposiciones antes de abordar un caso. Así se facilita una posición de mayor objetividad y amplitud que permite, a su vez, acompañar a la persona de forma más eficaz. Así lo expresó Carl Jung en referencia al ámbito de la psicología: “Mientras menos sepa el psicoterapeuta de antemano, mayores posibilidades tiene el tratamiento”.

Hoy sabemos que dos casos pueden mostrar el mismo síntoma físico y sin embargo pueden suponer historias muy dispares, porque el inconsciente de cada individuo hace sus asociaciones particulares. Por este motivo, no es posible llegar a una conclusión común para todos los que consulten sobre el mismo síntoma.

La Bioneuroemoción entiende el cuerpo no como un fin en sí mismo, sino como un perfecto medio de comunicación entre la persona, su conciencia y el entorno. Ya no es tan importante lo que nos pasa, sino cómo lo percibimos y la reacción emocional que esto genera.
En síntesis, el actual método de la Bioneuroemoción se desarrolla en las siguientes cuatro fases:

Identifica una situación de conflicto. Se busca trabajar una situación de dificultad o de estrés concreta y específica.
Identifica el escenario de estrés. Se busca el escenario en el que empezó a presentarse dicha dificultad para conocer el ambiente emocional que afectaba a la persona en ese momento.
Busca la resonancia en otros momentos. Se rastrea otras situaciones de dificultad similares para identificar los elementos que se repiten en todas ellas. Así se detectan los elementos que generan estrés a la persona.
Busca la resonancia familiar. Se busca la relación entre las diferentes situaciones de dificultad vividas por la persona y las de su historia familiar.

Finalmente, la persona detecta los factores que condicionan sus experiencias, hasta entonces inconscientes. De esta manera surge la toma conciencia que nos permite elegir de nuevo entre infinitas posibilidades para afrontar la situación con una visión más positiva, propiciando unas condiciones adecuadas para el desarrollo sano y equilibrado de las personas.

Es una forma diferente de percibir la vida en la que puedes retomar la responsabilidad sobre la aparición y solución de tus conflictos.

La Bioneuroemoción parte del principio filosófico de que la vida se nos muestra en una aparente separación, a pesar de que en realidad todo está unido e interconectado, todo se complementa. Pensamos que tomamos decisiones libremente, cuando en realidad reaccionamos basándonos en información que anida en nuestro inconsciente y que se expresa en todos los aspectos de nuestra vida.

La Bioneuroemoción da un paso hacia la madurez emocional, pues ayuda a comprender que en todo momento tenemos en nuestras manos la decisión acerca de cómo experimentar lo que ocurre en nuestra vida. Es un despertar a la responsabilidad que todos y cada uno tenemos con respecto a lo que nos sucede en el día a día.

Adentrarse en este método supone experimentar un sentido de la realidad en el que los cambios surgen de una mente abierta, sabiendo que la solución a los problemas se encuentra disponible y en el presente.

No menosprecies o reprimas tus emociones, pues contienen un mensaje que te permitirá mejorar tu bienestar y calidad de vida.

Hoy en día, está contrastado empírica y científicamente que los conflictos emocionales tienen una influencia directa sobre la salud y el bienestar. Sabemos que la función de algunas emociones, como el miedo o la rabia, es movernos a realizar una acción concreta; si reprimimos o juzgamos estas emociones y las mantenemos en el tiempo, pueden generar estrés crónico e incluso repercutir en la salud física. De ahí la importancia de aprender a expresar y gestionar las emociones. Un estado de coherencia emocional, en el que la persona escucha y atiende sus necesidades, garantiza el equilibrio físico y mental.

La ciencia actual está más cerca que nunca de poder describir la influencia de las emociones en la salud de una forma precisa y específica a través de la psiconeuroinmunoendocrinología. Entre otros avances, existe sustrato teórico y experimental suficiente para afirmar que los factores ambientales, culturales, sociales, actitudinales e incluso los rasgos de la personalidad cumplen un rol mediador y modulador en la respuesta fisiológica del estrés.

Si se tiene en cuenta que, dependiendo de la naturaleza o tonalidad del estrés percibido en una situación determinada, este tendrá un tipo de consecuencia en los ámbitos endocrino e inmunológico, se concluye que la forma de gestionarnos emocionalmente tiene una consecuencia directa sobre nuestra salud.

Es muy importante aprender a interpretar los síntomas como mensajes de nuestro inconsciente biológico. Según el psicólogo Carl Gustav Jung, el inconsciente, a diferencia de la mente consciente, solo puede ser identificado o percibido mediante algunas manifestaciones propias del ser humano, como los síntomas, los complejos y los símbolos.

Por ello la Bioneuroemoción ofrece herramientas para conocer nuestra forma de pensar, distinguir nuestros sentimientos y ser conscientes de nuestras emociones para afrontar nuestros conflictos de una manera más responsable y saludable.

Conoce tu historia familiar, pues es un tesoro para comprender muchos de tus comportamientos actuales.

La epigenética conductual ofrece una nueva perspectiva dentro del ámbito científico que puede explicar los mecanismos por los cuales heredamos información relativa a las experiencias de los progenitores, con especial relevancia durante los primeros años de vida del ser humano.

Diversos estudios actuales recalcan la importancia de conocer las experiencias de vida de los padres y ponen especial énfasis en el ambiente emocional al ser concebido. En Por qué importa el amor (2004), Sue Gerhardt hace hincapié en cómo el sistema nervioso fetal registra las experiencias vividas en el útero y afirma que el ambiente emocional de la madre influye en la personalidad del hijo.

Podemos heredar respuestas emocionales programadas por el inconsciente del clan o simplemente por el inconsciente de nuestra madre. Si, cuando estábamos en su vientre, nuestra madre experimentó una emoción muy fuerte frente a una situación como, por ejemplo, de pérdida de un ser querido, puede darse la posibilidad de que llevemos impresa en nuestra memoria una emoción como la tristeza. De este modo, esa emoción se nos podría manifestar en muchas situaciones, sin que haya motivos aparentes para experimentarla.

Por eso, muchos de los patrones de conducta y de las reacciones ante los estímulos del entorno en la edad adulta vienen condicionados por estructuras neurológicas conformadas en la infancia. La mayor parte de estas reacciones son adaptativas al medio en el que se nace y se aprenden con una finalidad básica: la adaptación al sistema familiar y al medio que nos rodea. La dificultad para cambiarlas reside en que la mayor parte son inconscientes.

La epigenética plantea nuevas cuestiones importantes, como el descubrimiento de que todos heredamos una predisposición concreta de los antepasados para relacionarnos con el ambiente. La epigenética refuerza el sentido del estudio de la información transgeneracional (aquella información que nos une todos miembros de nuestro sistema familiar), puesto que habla de las vivencias de los ancestros que quedan en el inconsciente y se manifiestan en la vida.

Las aportaciones de la epigenética son fundamentales para entender que podemos participar en nuestro bienestar. Nos demuestran que podemos aprender a favorecer nuestra salud cambiando nuestra interacción con el medio ambiente, lo que implica empezar a percibir de otra manera. El ambiente no son solo las condiciones físicas, el clima, la contaminación o los alimentos que comemos; también son el estrés diario y los estados emocionales a los que nos hemos acostumbrado en la vida cotidiana. El medio ambiente se relaciona con lo físico y con lo emocional.

Por eso en Bioneuroemoción se hace especial énfasis en el ambiente emocional que vive la persona en el momento en que aparece un síntoma.

Tu realidad es siempre la elección del mundo que quieres ver.

Es importante que seamos plenamente conscientes de que nuestra percepción de la realidad siempre es una interpretación. Albert Einstein decía que «interpretamos igual que recordamos». Cuando estamos ante una situación que percibimos parecida a otras anteriores que fueron desagradables, nuestra tendencia será reaccionar emocionalmente de la misma forma. Así, lo que llamamos presente es la vivencia de nuestro pasado.

Cuando cambiamos la emoción asociada a una experiencia, transformamos nuestra percepción sobre la misma y también todas las experiencias parecidas. De esta manera, nos liberamos del pasado y proyectamos un nuevo futuro al que, más tarde, llamaremos presente. Este tiene nuevas cualidades, pues está libre del pasado. Ya no repetimos historias. Vivimos plenamente el presente al liberarnos de los condicionamientos del pasado.

La forma de percibir nuestras experiencias viene determinada por las creencias de nuestro inconsciente familiar, de nuestro inconsciente colectivo, y por nuestras primeras experiencias de vida.

La percepción de los demás sobre nosotros puede ser un auténtico tesoro. Es una oportunidad para conocer nuestra sombra, aquellos aspectos de nosotros que por algún motivo detestamos. Saber aceptarla nos permite aumentar nuestra conciencia gracias a la integración de nuestra personalidad y de nuestra sombra. Si lo que escucho es algo que me molesta, detrás hay un aprendizaje por integrar. El auténtico poder está en percibirlo no como una dificultad sino como una oportunidad para aprender e integrar aspectos de uno mismo.

Hay que tener siempre presente que no podemos dejar de percibir, pero sí podemos aprender mucho de nuestra percepción. Acepta la incomodidad y el enfado, pues ellos hablan más de nosotros que del otro. Nadie te está diciendo que aquello que ves, aquello que tanto te molesta, no sea real. Lo que es una ilusión es tu interpretación. Si Juan grita, pues grita, esto es un hecho. A nadie le gustan los gritos, pero a veces son necesarios. Si Juan te resulta insufrible y por ello lo juzgas, pregúntate qué experiencia tuviste, qué hace que te moleste tanto y que inunde tu percepción acerca de quién es realmente Juan.

Por ello la Bioneuroemoción ofrece herramientas para incidir sobre la conciencia y la percepción de las personas. Los cambios cognitivos derivados de un cambio de percepción dan paso a modificaciones emocionales y conductuales que favorecen experimentar las situaciones estresantes de una forma más sana y positiva.

La atención plena nos permite tomar conciencia del para qué vivimos nuestros conflictos, lo que nos permitirá comprender nuestras repeticiones para elegir nuevas formas de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.

Desde Enric Corbera Institute se propone a las personas practicar la “percepción consciente”, es decir, comprender en todo momento la influencia de nuestro modo de ver y entender la vida. La transformación de nuestras vivencias no se encuentra afuera, sino en la ampliación de nuestra conciencia. Cada uno de nosotros, como observador, tiene una responsabilidad sobre su experiencia. Tendemos a suponer que las percepciones son una representación exacta del mundo real, una realidad absoluta. Pero lo que percibimos nunca es el mundo objetivo, sino la proyección de nuestro estado interior.

En varias conferencias Enric Corbera recuerda vivir desde una conciencia de unidad con el objetivo de asumir nuestra interacción constante con el entorno, y que nuestras emociones, pensamientos y creencias son fundamentales en la gestión de los acontecimientos de la vida cotidiana.

Nuestros pensamientos y creencias, así como las influencias familiares y culturales con las que hemos crecido, conforman nuestro estado de conciencia y nuestro marco de realidad. Una forma de detectar nuestros programas inconscientes es observar nuestra vida, las relaciones que tenemos, nuestra forma de pensar y patrones de conducta. Todo ello es la expresión de un orden implícito, una estructura cuya lógica está más allá de nuestra comprensión y que no dejaremos de repetir hasta que la comprendamos.

Publicado originalmente en: https://www.cronista.com/clase/break/Como-aplicar-la-Bioneuroemocion-20190307-0001.html

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